¿Es posible hacer una “filosofía joven”, es decir, una filosofía “desde la juventud” y “para la juventud”? Continuamente separamos la “filosofía como actividad” de la “filosofía como sistema o como contenido”. Con frecuencia se ensalza la primera y se mira con desconfianza la segunda, dada la variedad de opiniones incompatibles que refleja la historia de la filosofía. Parece pues que habría que insistir en la actitud filosófica.