España, estancada en la tabla

El informe PISA, que evalúa la calidad del sistema educativo de los países que integran la OCDE, fue publicado la semana pasada y arroja de nuevo malos resultados para España, aunque en leve proceso de mejoría si se los compara con los catastróficos datos de 2006.

El estudio, que ha evaluado a 25.000 alumnos de 15 años en el caso de España, abarca las áreas de lectura, matemáticas y ciencias, atendiendo no sólo a la reproducción por parte de los alumnos de conocimientos de una determinada materia, sino también a un enfoque competencial: si los alumnos son capaces de hacer una extrapolación de lo que han aprendido y aplicar sus conocimientos a situaciones nuevas.

Además, el informe aporta información sobre distintos aspectos del entorno familiar y escolar de los alumnos evaluados, sobre la organización de los centros y sobre su oferta educativa.

Equidad en la decepción

Aunque los resultados de España se sitúan en la media de la OCDE, lo cierto es que se observa un estancamiento del progreso del sistema educativo, pues tan solo se han “recuperado” los resultados del 2003, y la diferencia con los países líderes se mantiene idéntica desde hace una década.

Además, el informe señala que estos resultados ponen de manifiesto que el sistema educativo español tiene un comportamiento muy similar al promedio OCDE cuando se analizan los resultados de los alumnos y centros con niveles de rendimiento académico medios y bajos, y que las diferencias se producen precisamente en los rendimientos de alumnos y centros que deberían presentan, comparativamente, mejores resultados. El sistema español no premia la excelencia, lo que hace que solo un 4% en competencia científica (18% en el país líder, Finlandia), un 8% en competencia matemática (18% en Finlandia) y un 3% (13% en Corea del Sur) en competencia lectora obtengan resultados sobresalientes.

En cuanto a los resultados por Comunidades Autónomas, los datos  muestran diferencias acusadas entre las CCAA en la parte alta de la clasificación (Madrid, Castilla y León y Cataluña), y aquellas en la parte más baja (Andalucía, Baleares y Canarias). Aunque desde algunos sectores se ha destacado la “equidad” del sistema educativo, en base a la relación entre rendimiento y el índice ESCS (“estatus social, económico y cultural”) – las diferencias de resultados entre alumnos dependen en un 4% de la comunidad autónoma donde se viva y en un 20% del centro en el que se estudie–, también es importante considerar que estos valores homogéneos pueden resultar mediocres para un país con un nivel de desarrollo como el de España.

La prueba de Lectura de Textos Electrónicos

En PISA 2009 se ha desarrollado una nueva opción para los países participantes: la Lectura de Textos Electrónicos (Electronic Reading Assessment, ERA), que trata de evaluar la comprensión lectora de los alumnos en este formato de comunicación, y las diferencias que pueden establecerse entre el medio tradicional y el digital en la adquisición y desarrollo de la competencia lingüística. La prueba, que se ha llevado a cabo en 19 de los 65 países participantes y cuyos resultados se conocerán en junio de 2011, pretende ser un ensayo para la futura realización de la totalidad de los ejercicios en soporte digital en 2015.

Más información:

España sigue sin alcanzar la media de la OCDE, artículo en Profes.net