El ábaco soroban o ábaco japonés se utiliza desde el S.XVI para realizar operaciones matemáticas. Consiste en un marco de rectangular con una serie de varillas en las que se insertan cinco cuentas perforadas pequeñas y finas, para facilitar la rapidez de movimientos y, por lo tanto, de los cálculos.

Cada varilla está dividida en dos por una barra horizontal. En la parte superior hay una cuenta con un valor de 5 unidades, y en la inferior hay cuatro cuentas con un valor de una unidad cada una de ellas. Las cuentas solo adquieren valor cuando se se desplazan hacia la barra central.

Para quien esté interesado en conocer detalladamente su uso, existe un Manuel de uso de Fernando Tejón, acogido a la licencia Creative Commons. También es interesante consultar el siguiente vídeo.

Actualmente, en las escuelas de Japón se sigue utilizando para desarrollar la habilidad en el manejo de operaciones matemáticas. Quizá ese sea uno de los motivos por los que los alumnos japoneses obtienen buenos resultados en las pruebas PISA. Pero, además, los expertos defienden que el uso del ábaco:

  • Desarrolla por igual ambos hemisferios del cerebro.
  • Mejora la agilidad en el cálculo mental.
  • Focaliza la atención y mejora la concentración.
  • Desarrollar la memoria fotográfica.
  • Afianza la lateralidad.
  • Desarrolla la creatividad.