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Sobre José Antonio Marina

Fundación SM

José Antonio Marina es catedrático de Instituto, filósofo y ensayista. Ha centrado su labor investigadora en el estudio de la inteligencia. Es autor, entre otros muchos ensayos, de Elogio y refutación del ingenio (Premio Anagrama de Ensayo y Premio Nacional de Ensayo ), Teoría de la inteligencia creadora, Ética para náufragos, La inteligencia fracasada y Por qué soy cristiano. Es colaborador habitual en prensa, radio y televisión. Actualmente se encuentra comprometido con los proyectos Movilización Educativa y la Universidad de Padres, que tienen por fin enfrentar los retos educativos del presente.

 
Entradas de José Antonio Marina

FILOSOFIA EN LOS PERIÓDICOS

En las últimas semanas he colgado en este blog algunos de los artículos que publico en mi sección de La Vanguardia. Hoy quiero explicar por qué lo hago.

Me gusta escribir sobre filosofía en los periódicos. Ya sé que en un artículo para el gran público no podemos apelar a tecnicismos, ni apoyarnos en la venerable tradición filosófica. Pero estos recursos son con frecuencia tramposos, por su facilidad. Una de las funciones de la filosofía es enriquecer conceptualmente el mundo de la vida, lo que mi maestro Husserl llamaba el Lebenswelt. Es la mejor manera de mejorar la “inteligencia comunitaria”, la inteligencia de la sociedad. Y este asunto me parece importante porque esa inteligencia es la que marca el nivel de vida intelectual, la altura de los debates, el ennoblecimiento o el encanallamiento de la vida pública. Es sorprendente la influencia que tuvieron en Francia los artículos de un filósofo –profesor de filosofa de bachillerato- que fue el maestro de la generación de Sartre: Alain. Durante treinta años publicó diariamente un pequeño artículo de un par de páginas, bajo el título “Propos”, que os animo a leer. Os animo también a escribir filosofía para personas que creen que la filosofía no les interesa. Es fácil persuadirles de su error, si sabemos hacerlo bien. Al menos, esa es la experiencia que tengo.

escrito el 11 de Marzo de 2010 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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EL INCONSCIENTE (2)

Viene de El inconsciente (1)

Les recuerdo que me están acompañando en una investigación sobre el inconsciente. El punto de partida es un hecho conocido por todos. Nuestro cerebro es una máquina de producir ocurrencias. Llamamos “inconsciente” a ese conjunto de actividades que desconocemos, y del que sólo percibimos los resultados que afloran a la conciencia. Esto es una cura de humildad. Si nuestros índices de serotonina –una sustancia que influye en la comunicación neuronal- se alteran, estaremos deprimidos. Los neurólogos nos dicen una cosa muy extraña. Un segundo antes de que se nos ocurra hacer un movimiento, ya se han activado las zonas premotoras del cerebro. Todo sucede realmente dentro de nosotros un poquito antes de que nos demos cuenta. ¡Que complicación! ¡Qué misterio!


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escrito el 3 de Marzo de 2010 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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EL INCONSCIENTE I

La filosofía es un saber con plena vigencia, al abordar cuestiones de máxima actualidad cuyo análisis resulta imprescindible para la vida en democracia. Los artículos de J. A. Marina que ofrecemos a partir de hoy fueron originalmente escritos y publicados en La Vanguardia, periódico de tirada nacional, lo que puede servir de prueba del interés y relevancia que los asuntos filosóficos poseen para el gran público.

Hoy he tomado una decisión. He decidido coger por los cuernos a un toro que desde hace muchos años corretea por el campo de mis preocupaciones. Me refiero al papel que el inconsciente tiene en nuestra vida. No se trata de un tema freudiano, sino de algo mucho más antiguo y más amplio. Lo que sentimos y pensamos procede de una miseriosa maquinaria –nuestro cerebro- que no sabemos cómo funciona. ¿Por qué se me ocurren unas cosas y no otras? ¿Por qué tengo deseos que no quiero tener, sentimientos que me inquietan, pensamientos que me torturan? ¿Por qué quiero ser elocuente, pero no se me ocurre nada?


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escrito el 22 de Febrero de 2010 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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El equívoco de la identidad

La palabra “identidad” se ha vuelto equívoca y puede equivocarnos a todos. Evitar confusiones socialmente peligrosas es una de las obligaciones de la filosofía. Por eso es tan necesaria. Tradicionalmente, “identidad” significaba la afirmación ontológica de la individualidad. La igualdad de una cosa consigo misma. Se expresaba lógicamente por el principio de identidad: A=A. Administrativamente, por el Carnet de identidad. Yo soy yo, y no otro. Pero durante el siglo XX apareció un concepto social de “identidad”, que lo relacionaba con la pertenencia a un grupo, y que prevaleció en política. Era contradictorio con el anterior, porque esta nueva identidad significaba identificarme con los demás miembros de una colectividad. Saltaba de lo peculiar a lo común, de lo intrínseco a lo extrínseco. Hay que separar los dos significados, para no caer en el error de considerar que lo más propio mio, lo que me define como persona, es la pertenencia a una nación, una religión, una raza, una cultura. Debemos reservar el concepto de “identidad” para señalar lo comun, mi pertenencia a determinados colectivos – con lo que una persona tiene muchas identidades-, y utilizar el concepto de “personalidad” para designar el proceso de unificación que cada persona hace de sus diferentes identidades. “Yo soy una persona miembro de varios grupos, es decir, un peculiar conjunto de identidades”. La personalidad responde a la pregunta ¿quién soy? Las identidades a la pregunta: ¿qué eres?¿a qué colectivos perteneces?

*Reproducimos este artículo publicado en El Mundo (31/01/2010), a petición del autor, por su alto interés educativo
escrito el 2 de Febrero de 2010 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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La inteligencia social pierde uno de sus puntales

Las lecturas nos deparan experiencias curiosas. Cuando leí las principales obras de Lévi-Strauus, me interesaba sobre todo el tema de la libertad, y me irritaba su empeño en afirmar que el sujeto, “ese insoportable niño caprichoso que ha ocupado tanto tiempo la escena filosófica”, debía perder importancia. Según él, eran las estructuras quienes tienen la voz cantante y deben por ello ser estudiadas prioritariamente. No es un autor quien inventa los mitos de una cultura, sino una estructura mitológica previa la que hace que en todas las culturas haya mitos iguales. Eran los momentos en que se hablaba de la “muerte del sujeto”. Un grafitti decía: “Dios ha muerto, el sujeto ha muerto, y yo no me encuentro nada bien”. A mí me interesaba en cambio destacar el aspecto creador de la inteligencia humana, y ese intento de rebajar el protagonismo del individuo en aras de una especie de inconsciente social, me parecía peligroso. Pasaron los años, y ahora lo que me interesa es averiguar los mecanismos de la inteligencia social, para saber cómo podemos evitar que se encanalle, cómo podemos conseguir que de ella emerjan creaciones ascendentes. Y he vuelto a leer a Lévi-Strauss, pero de otra manera. Eso es lo que tienen los genios: permiten viajes diferentes por su obra.

escrito el 19 de Noviembre de 2009 por José Antonio Marina en José Antonio Marina, Noticias

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¿Por qué aprender a pensar?

¿Por qué aprender a pensar?

Artículo publicado por José Antonio Marina en el núm. 1 de Philópolis (Jun. 09)

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Aprender a pensar: la competencia fundamental

Hace unas décadas, la psicología intentaba entender el funcionamiento del cerebro comparándolo con un ordenador. Sin embargo, pronto nos dimos cuenta de que los cerebros eran máquinas infinitamente más complejas que el ordenador más potente, y no porque pudieran almacenar más información, sino porque, a fin de cuentas, sabían utilizarla.

¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que los caracteres, sin un lector que sepa leerlos, es decir, los datos, sin una inteligencia que sepa interpretarlos, no sirven de nada. El ordenador encuentra precisamente problemas a la hora de hacer aquello que los niños enseguida aprenden a hacer: interpretar signos, dándoles un sentido. Los datos son sólo significantes que necesitan de un lector inteligente que pueda convertirlos en significados.

Esto es exactamente lo que queremos decir con “aprender a pensar”: sea cual sea la información que tengamos delante, tendremos que elaborarla para que pueda sernos útil. En este sentido, “aprender a pensar” es la competencia más básica de todas, pues ningún aprendizaje o conocimiento podrá darse en nosotros si antes no hemos aprendido a interpretar la información.


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escrito el 5 de Junio de 2009 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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¿Por qué es útil la filosofía?

Los profesores de filosofía nos quejamos con frecuencia de que nuestra asignatura no está suficientemente valorada. Estamos convencidos de que la filosofía no es un saber más, una parte importante de la formación cultural, sino que se mueve en un plano más profundo. Es la inteligencia reflexiva en acción. El sujeto inteligente hace muchas cosas: trabaja, va al supermercado, forma una familia, participa en política, se enamora, pinta, escucha música, toma decisiones. Pues bien, cuando reflexiona racionalmente sobre estas actividades, se encuentra haciendo filosofía sin saberlo.


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escrito el 4 de Junio de 2009 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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La actitud filosófica como novena competencia

La situación actual de la filosofía en la enseñanza conviene tratarla en dos dimensiones. La primera, muy urgente, es intentar luchar desde todos los ámbitos porque la creación y aplicación de las distintas leyes educativas y sus concreciones autonómicas afecten lo menos posible a la asignatura. La segunda es más ambiciosa y más definitiva. Debemos ser capaces de convencer a la sociedad de la importancia educativa y social de la filosofía.


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escrito el 3 de Junio de 2009 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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Internet: “surfear” no es igual que leer

Internet no está hecho para leer. Está hecho para transmitir información vertiginosamente, o para acceder a ella con la misma velocidad. Su eficacia está en encontrar rápido, leer rápido y cambiar más rápido aún. Es lo que se llama surfear, hacer surf en la red.


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escrito el 2 de Febrero de 2009 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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Filosofía Joven

¿Es posible hacer una “filosofía joven”, es decir, una filosofía “desde la juventud” y “para la juventud”? Continuamente separamos la “filosofía como actividad” de la “filosofía como sistema o como contenido”. Con frecuencia se ensalza la primera y se mira con desconfianza la segunda, dada la variedad de opiniones incompatibles que refleja la historia de la filosofía. Parece pues que habría que insistir en la actitud filosófica.
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escrito el 28 de Enero de 2009 por José Antonio Marina en José Antonio Marina

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