<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Aprender a Pensar &#187; José Antonio Marina</title>
	<atom:link href="http://aprenderapensar.net/author/jamt/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://aprenderapensar.net</link>
	<description>plaza pública para hablar, discutir, reflexionar y, a través de todo eso, aprender a pensar.</description>
	<lastBuildDate>Tue, 27 Jul 2010 09:50:36 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>EL INCONSCIENTE (Y 3)</title>
		<link>http://aprenderapensar.net/2010/03/18/el-inconsciente-y-3/</link>
		<comments>http://aprenderapensar.net/2010/03/18/el-inconsciente-y-3/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 18 Mar 2010 10:35:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Antonio Marina</dc:creator>
				<category><![CDATA[José Antonio Marina]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprenderapensar.net/?p=1412</guid>
		<description><![CDATA[Gauss, el mayor genio matemático de la historia, contó en una carta su descubrimiento de un complejo teorema de la teoría de números: “Hace dos días, lo logré, no por mis penosos esfuerzos, sino por la gracia de Dios. Como tras un repentino resplandor de relámpago, el enigma apareció resuelto. Yo mismo no puedo decir [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="sticky_post"><p><span style="font-size: 10pt;font-family: Arial">Gauss, el mayor genio matemático de la historia, contó en una carta su descubrimiento de un complejo teorema de la teoría de números: “Hace dos días, lo logré, no por mis penosos esfuerzos, sino por la gracia de Dios. Como tras un repentino resplandor de relámpago, el enigma apareció resuelto. Yo mismo no puedo decir cuál fue el hilo conductor que conectó lo que yo sabía previamente con lo que hizo mi éxito posible”. Hamilton describió así su descubrimiento de los cuaternios: “Vinieron a la vida completamente maduros, el 16 de octubre de 1843, cuando paseaba con la señora Hamilton hacia Dublín, al llega al puente de Brougham. Allí saltaron en mi interior como chispas las ecuaciones que buscaba”. Henri Poincaré recuerda que la solución al complicado problema de las funciones fuchsianas apareció de repente en su cabeza, cuando no estaba pensando en ellas, en el momento de subir a un autobús para iniciar una excursión. Poincaré sacó de estos fenómenos la conclusión obvia: él no estaba pensando en esas funciones, pero su cerebro, sí. La creación matemática, concluyó, es inconsciente.¿Comprenden ahora mi inquietud ante este tema? </span></p>
<p><span id="more-1412"></span><span style="font-size: 10pt;font-family: Arial">¿Comprenden el escepticismo de mis alumnos cuando les digo que nuestro cerebro es más listo que nosotros? ¿Cómo puede organizar conocimientos tan complejos sin saber lo que está haciendo? No lo sé, pero lo cierto es que lo hace. Y que si queremos progresar en nuestra capacidad científica o creadora o afectiva, si aspiramos a tener ocurrencias brillantes, no nos queda más remedio que educar el inconsciente. ¿Y cómo podemos hacerlo?</span></p>
<p><span style="font-size: 10pt;font-family: Arial">Para contestar a esta pregunta, tengo que aprovechar estudios hechos con otra finalidad, pero fiables. Por ejemplo, los que versan sobre el entrenamiento de los grandes maestros de ajedrez. En primer lugar, necesitan tener una gigantesca memoria dinámica. Se sabe que tienen que aprender unas cincuenta mil jugadas y que recuerdan una partida entera con la misma facilidad que el resto de los mortales recordamos una melodía. Eso es una memoria dinámica: la que lleva de una nota a la siguiente. En segundo lugar, entrenan ciertas habilidades de análisis y de cálculo, que acababa automatizándose, es decir, realizándose sin conciencia expresa. Cuando un tenista juega, se mueve con una soltura no voluntaria, inconsciente, en el sentido que utilizo la palabra. Conoce la posición que quiere ocupar, pero no sabe los músculos que tiene que mover. Por último, el cerebro de los maestros puede movilizar al mismo tiempo una parte enorme de esa información asimilada. Lo que llamamos “concentración” es esa capacidad de activar muchos procesos mentales con un objetivo único. Y estar a la espera de que de esa conjunción surja una buena propuesta.</span><br />
<span style="font-size: 10pt;font-family: Arial">Si lo que digo es verdad, parece que la educación ha de fundarse en tres elementos: la construcción de una gran memoria, la automatización de actividades mentales, y la concentración, para poner a trabajar el inconsciente. Creo que hay que añadir un último elemento: tenemos que saber evaluar las ocurrencias producidas por el inconsciente. Adquirir buenos criterios de evaluación es el cuarto objetivo de la educación.</span></p>
<p><span style="font-size: 10pt;font-family: Arial">Escribo este artículo en el AVE, camino de Sevilla. Atravieso la provincia de Córdoba leyendo un libro del matemático Miguel de Guzmán sobre resolución de problemas, y compruebo, con gran satisfacción, que dice lo mismo que acabo de escribir. A pesar de que el paisaje está nublado, me ha parecido ver un luminoso rayo de sol sobre los olivos.</span></p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprenderapensar.net/2010/03/18/el-inconsciente-y-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>FILOSOFIA EN LOS PERIÓDICOS</title>
		<link>http://aprenderapensar.net/2010/03/11/filosofia-en-los-periodicos/</link>
		<comments>http://aprenderapensar.net/2010/03/11/filosofia-en-los-periodicos/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Mar 2010 09:05:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Antonio Marina</dc:creator>
				<category><![CDATA[José Antonio Marina]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprenderapensar.net/?p=1396</guid>
		<description><![CDATA[En las últimas semanas he colgado en este blog algunos de los artículos que publico en mi sección de La Vanguardia. Hoy quiero explicar por qué lo hago.
Me gusta escribir sobre filosofía en los periódicos. Ya sé que en un artículo para el gran público no podemos apelar a tecnicismos, ni apoyarnos en la venerable [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="sticky_post"><p>En las últimas semanas he colgado en este blog algunos de los artículos que publico en mi sección de <em>La Vanguardia</em>. Hoy quiero explicar por qué lo hago.</p>
<p>Me gusta escribir sobre filosofía en los periódicos. Ya sé que en un artículo para el gran público no podemos apelar a tecnicismos, ni apoyarnos en la venerable tradición filosófica. Pero estos recursos son con frecuencia tramposos, por su facilidad. Una de las funciones de la filosofía es enriquecer conceptualmente el mundo de la vida, lo que mi maestro Husserl llamaba el <em>Lebenswelt</em><em>.</em></p>
<p><span id="more-1396"></span></p>
<p>Es la mejor manera de mejorar la “inteligencia comunitaria”, la inteligencia de la sociedad. Y este asunto me parece importante porque esa inteligencia es la que marca el nivel de vida intelectual, la altura de los debates, el ennoblecimiento o el encanallamiento de la vida pública. Es sorprendente la influencia que tuvieron en Francia los artículos de un filósofo –profesor de filosofa de bachillerato- que fue el maestro de la generación de Sartre: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alain">Alain</a>. Durante treinta años publicó diariamente un pequeño artículo de un par de páginas, bajo el título “Propos”, que os animo a leer. Os animo también a escribir filosofía para personas que creen que la filosofía no les interesa. Es fácil persuadirles de su error, si sabemos hacerlo bien. Al menos, esa es la experiencia que tengo.</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprenderapensar.net/2010/03/11/filosofia-en-los-periodicos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>EL INCONSCIENTE (2)</title>
		<link>http://aprenderapensar.net/2010/03/03/el-inconsciente-2/</link>
		<comments>http://aprenderapensar.net/2010/03/03/el-inconsciente-2/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 03 Mar 2010 11:13:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Antonio Marina</dc:creator>
				<category><![CDATA[José Antonio Marina]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprenderapensar.net/?p=1370</guid>
		<description><![CDATA[Viene de El inconsciente (1)
Les recuerdo que me están acompañando en una investigación sobre el inconsciente. El punto de partida es un hecho conocido por todos. Nuestro cerebro es una máquina de producir ocurrencias. Llamamos “inconsciente” a ese conjunto de actividades que desconocemos, y del que sólo percibimos los resultados que afloran a la conciencia. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="sticky_post"><p>Viene de <a href="http://aprenderapensar.net/2010/02/22/1323/">El inconsciente (1)</a></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">Les recuerdo que me están acompañando en una investigación sobre el inconsciente. El punto de partida es un hecho conocido por todos. Nuestro cerebro es una máquina de producir ocurrencias. Llamamos “inconsciente” a ese conjunto de actividades que desconocemos, y del que sólo percibimos los resultados que afloran a la conciencia. Esto es una cura de humildad. Si nuestros índices de serotonina –una sustancia que influye en la comunicación neuronal- se alteran, estaremos deprimidos. Los neurólogos nos dicen una cosa muy extraña. Un segundo antes de que se nos ocurra hacer un movimiento, ya se han activado las zonas premotoras del cerebro. Todo sucede realmente dentro de nosotros un poquito antes de que nos demos cuenta. ¡Que complicación! ¡Qué misterio! </span></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial"><span id="more-1370"></span>Continuamente emergen en mi conciencia sentimientos, ideas, deseos, imágenes, preocupaciones que son mías, aunque no lo quiera. Consideremos el caso de una persona envidiosa, como la que retrata Unamuno en “Abel Sánchez”. El envidioso no quiere serlo, le avergüenza ese sentimiento que, en cierto sentido, demuestra una situación de inferioridad respecto de otro, pero no puede evitarlo. Siente una punzada de dolor cada vez que su oponente ha tenido algún éxito. Los expertos dicen que en nuestro inconsciente se forman “esquemas emocionales”, que interpretan de una forma u otra los sucesos. El optimista con optimismo, y el pesimista con pesimismo. El valiente ve como oportunidad lo que el miedoso ve como amenaza. Los psicólogos nos dicen que la solución para cambiar esos estilos afectivos es cambiar el “esquema emocional” que los genera. Estamos, pues, en los dominios de la educación. Una de las funciones de la educación es ayudar a un niño para que construya bien su cerebro, es decir, para que establezca estupendos sistemas de producción de buenas ideas, buenos sentimientos, buenas decisiones.</span></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">¿Sabemos hacerlo? Estamos aprendiendo. Los “esquemas emocionales” tienen tres ingredientes: Uno, biológico. Nacemos con ciertas propensiones afectivas, genéticamente condicionadas. Dos, las creencias que tenemos acerca de nosotros mismos, de los demás, de nuestra capacidad para enfrentarnos con los problemas. Tres, nuestro sistema de deseos y preferencias. Ni todos deseamos lo mismo, ni lo deseamos con la misma intensidad. Los tres ingredientes pueden modificarse mediante la educación.</span></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">Hay un segundo objetivo educativo. Tras haber construido ese cerebro eficaz y fértil, hay que aprender a manejarlo. Conducir nuestro cerebro es más difícil que conducir un Ferrari. Hay que desarrollar lo que se llama el “cerebro ejecutivo”, del que depende la atención, la selección de proyectos, el paso a la acción, la orden de parada. La aparición de esta capacidad de autodirección ha sido un paso decisivo en la evolución humana. Para los interesados, diré que coincide con el gran desarrollo de los lóbulos frontales, el director de orquesta cerebral. Todos los animales aprenden, pero el hombre puede decidir lo que quiere aprender. Toda la sabiduría humana ha intentado cumplir estos dos objetivos: Educar el inconsciente, para tener buenas ocurrencias, y aprender a dirigirlo. La primera tarea va desde el cerebro a la conciencia. La segunda, marcha desde la conciencia hasta el cerebro. En ese misterioso vaivén se mueve nuestra vida.</span></p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprenderapensar.net/2010/03/03/el-inconsciente-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>EL INCONSCIENTE I</title>
		<link>http://aprenderapensar.net/2010/02/22/1323/</link>
		<comments>http://aprenderapensar.net/2010/02/22/1323/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Feb 2010 08:28:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Antonio Marina</dc:creator>
				<category><![CDATA[José Antonio Marina]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprenderapensar.net/?p=1323</guid>
		<description><![CDATA[La filosofía es un saber con plena vigencia, al abordar cuestiones de máxima actualidad cuyo análisis resulta imprescindible para la vida en democracia. Los artículos de J. A. Marina que ofrecemos a partir de hoy fueron originalmente escritos y publicados en La Vanguardia, periódico de tirada nacional, lo que puede servir de prueba del interés y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="sticky_post"><p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial"><span style="color: #000000">La filosofía es un saber con plena vigencia, al abordar cuestiones de máxima actualidad cuyo análisis resulta imprescindible para la vida en democracia. Los artículos de J. A. Marina que ofrecemos a partir de hoy fueron originalmente escritos y publicados en <em>La Vanguardia</em>, periódico de tirada nacional, lo que puede servir de prueba del interés y relevancia que los asuntos filosóficos poseen para el gran público.</span></span></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">Hoy he tomado una decisión. He decidido coger por los cuernos a un toro que desde hace muchos años corretea por el campo de mis preocupaciones. Me refiero al papel que el inconsciente tiene en nuestra vida. No se trata de un tema freudiano, sino de algo mucho más antiguo y más amplio. Lo que sentimos y pensamos procede de una miseriosa maquinaria –nuestro cerebro- que no sabemos cómo funciona. ¿Por qué se me ocurren unas cosas y no otras? ¿Por qué tengo deseos que no quiero tener, sentimientos que me inquietan, pensamientos que me torturan? ¿Por qué quiero ser elocuente, pero no se me ocurre nada?<br />
</span></p>
<p><span id="more-1323"></span></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">Rimbaud escribió un verso misterioso: Je est un autre. “Yo es otro”. </span><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">La incoherencia sintáctica revela una incoherencia íntima. Yo soy alguien que está dentro de mí, que es fuente de ocurrencias que son mías, sin duda, pero de las que no soy responsable. San Bernardo, el último Padre de la Iglesia, un formidable escritor, criticable filósofo, y feroz hombre de iglesia, escribió en el siglo XII: “Cada día y cada noche leemos y cantamos las palabras de los profetas y de los evangelios. ¿De dónde saltan tantos pensamientos vanos, nocivos, obscenos, que nos torturan por la impureza, el orgullo, la ambición y cualesquiera otras pasiones, hasta el punto de que apenas podemos respirar en la serenidad de sublimes consideraciones?” Al buen abad le preocupaba no saber qué hacer con esas imágenes que invadían su conciencia mientras rezaba.</span></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">Les propongo dos experimentos elementales.</span><br />
<span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">Experimento 1.- Cierren los ojos e intenten no pensar en nada. Comprobarán que a los pocos segundos, algún pensamiento, recuerdo, palabra, habrá saltado a su conciencia. ¿De dónde vienen? ¿Quién las ha producido?<br />
Experimento 2.- Respondan rápidamente a esta pregunta: ¿Han estado en Australia? Con toda seguridad la habrán contestado sin ningún problema. Y habrán tardado en hacerlo unos 200 milisegundos. ¿Pueden decirme qué han hecho? Su cerebro lo ha hecho, sin que los psicólogos o los neurólogos o usted mismo conozcan su modo de proceder. Para que un ordenador hiciera algo parecido, tendríamos que darle una relación de todos los lugares donde usted ha estado, le introduciríamos después la palabra Australia, una orden de comparación, y al final el ordenador nos diría si usted ha estado o no en Australia. ¿Hacemos nosotros algo parecido en esos 200 milisegundos? No lo sabemos.</span></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">Platón decía que el fin de la educación es hacer que deseemos lo deseable, es decir, lo bueno. Pero mis deseos vienen de esa zona desconocida de mí mismo. La conclusión es inevitable: educar es, ante todo, construir el inconsciente. Dicho en términos fisiológicos: ayudar a que una persona construya su cerebro para que tenga ocurrencias óptimas.</span></p>
<p><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">¿Sienten ustedes el mismo desasosiego que yo? Les dije al principio que he decidido no postergar el enfrentamiento con este problema. Me propongo que sean ustedes testigos de cómo lo hago, a sabiendas de que no sé si triunfaré o si haré el más espantoso de los ridículos. Como lector, me hubiera gustado asistir “en directo” a una investigación científica. Me anima la esperanza de que les suceda lo mismo. Así pues, continuará…</span></p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprenderapensar.net/2010/02/22/1323/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El equívoco de la identidad</title>
		<link>http://aprenderapensar.net/2010/02/02/identidad-vs-personalidad/</link>
		<comments>http://aprenderapensar.net/2010/02/02/identidad-vs-personalidad/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Feb 2010 07:51:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Antonio Marina</dc:creator>
				<category><![CDATA[José Antonio Marina]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprenderapensar.net/?p=1241</guid>
		<description><![CDATA[La palabra &#8220;identidad&#8221; se ha vuelto equívoca y puede equivocarnos a todos. Evitar  confusiones socialmente peligrosas es una de las obligaciones de la filosofía. Por eso es tan necesaria. Tradicionalmente, &#8220;identidad&#8221; significaba la afirmación ontológica de la individualidad. La igualdad de una cosa consigo misma. Se expresaba lógicamente por el principio de identidad: A=A. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="sticky_post"><h4 style="text-align: left"><span style="font-size: 9pt;font-family: Arial">La palabra &#8220;identidad&#8221; se ha vuelto equívoca y puede equivocarnos a todos. Evitar  confusiones socialmente peligrosas es una de las obligaciones de la filosofía. Por eso es tan necesaria. Tradicionalmente, &#8220;identidad&#8221; significaba la afirmación ontológica de la individualidad. La igualdad de una cosa consigo misma. Se expresaba lógicamente por el principio de identidad: A=A. Administrativamente, por el Carnet de identidad. Yo soy yo, y no otro. Pero durante el siglo XX apareció un concepto social de &#8220;identidad&#8221;, que lo relacionaba con la pertenencia a un grupo, y que prevaleció en política. Era contradictorio con el anterior, porque esta nueva identidad significaba identificarme con los demás miembros de una colectividad. Saltaba de lo peculiar a lo común, de lo intrínseco a lo extrínseco. Hay que separar los dos significados, para no caer en el error de considerar que lo más propio mio, lo que me define como persona, es la pertenencia a una nación, una religión, una raza, una cultura. Debemos reservar el concepto de &#8220;identidad&#8221; para señalar lo comun, mi pertenencia a determinados colectivos &#8211; con lo que una persona tiene muchas identidades-, y utilizar el concepto de &#8220;personalidad&#8221; para designar el proceso de unificación que cada persona hace de sus diferentes identidades. &#8220;Yo soy una persona miembro de varios grupos, es decir, un peculiar conjunto de identidades&#8221;. La personalidad responde a la pregunta ¿quién soy? Las identidades a la pregunta: ¿qué eres?¿a qué colectivos perteneces?</span></h4>
<h6>*Reproducimos este artículo publicado en El Mundo (31/01/2010), a petición del autor, por su alto interés educativo</h6>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprenderapensar.net/2010/02/02/identidad-vs-personalidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
