La mejor manera de garantizar coherencia entre lo que los niños ven en el colegio y en casa es que padres y profesores estemos coordinados.

Asiste a las reuniones

Asiste a las reuniones con el profesor de tu hijo. Aunque se repiten algunas informaciones de unos cursos a otros, siempre hay aspectos nuevos de los que conviene estar informado. No olvides concertar reuniones individuales para tratar aspectos concretos de tu hijo.

Busca la objetividad

Es inevitable que los padres seamos parciales, sobre todo en situaciones en las que se pone en entredicho el comportamiento o la actitud de nuestro hijo. Debemos esforzarnos por valorar la visión más objetiva del profesor.

Haz que tu hijo sea independiente

Cuando tu hijo tenga algún conflicto con sus compañeros, aunque le aconsejes y le apoyes, anímale a que lo solucione él solo. Si, ante cualquier pequeña desavenencia, vas corriendo a defenderle, no aprenderá a resolver los conflictos por sí mismo y se sentirá demasiado inseguro cuando no estés tú.

Cambia tu lenguaje para cambiar sus emociones