Siempre que podamos, debemos realizar actividades en las que estén implicados todos los miembros de la familia.

Partiendo de una actividad que suele realizarse individualmente, vamos a proponer un divertido y enriquecedor entretenimiento familiar.

Dentro de las múltiples técnicas de relajación orientales, se encuentra la de pintar mandalas.

Los mandalas son círculos simbólicos utilizados en el budismo y el hinduismo que sugieren una idea de perfección.

Se publican en libros parecidos a los de colorear de los niños, donde los mandalas vienen dibujados a línea, dispuestos para colorear.

Esta actividad puede ser realizada por personas de cualquier edad y no requiere ninguna técnica expresa, ya que se colorea según los gustos estéticos y la imaginación de cada uno.

Ejemplo de mandala:

Vamos a hacer una adaptación de los mandalas tradicionales para realizar un “mandala gigante” con la participación de toda la familia, que nos va a permitir representar simbólicamente nuestra “visión” como familia.

Cómo hacer nuestro mandala familiar

Necesitamos una cartulina grande, tijeras, pegamento, colores o rotuladores y fotografías o recortes de revistas.

Para comenzar, dibujaremos un gran círculo que ocupe casi toda la cartulina, dividido en cuatro partes.

En cada cuadrante representaremos simbólicamente con dibujos, fotografías o recortes de revistas lo siguiente:

> Cuadrante 1: Cómo es nuestra familia actualmente.

> Cuadrante 2: Cómo nos imaginamos que será nuestra familia dentro de diez años.

> Cuadrante 3: Qué actividades nos gustaría hacer en familia durante ese período de tiempo.

> Cuadrante 4: A qué tendremos que renunciar.

Gracias a esta actividad podremos contrastar las opiniones de cada miembro de la familia y darnos cuenta de aspectos que podemos mejorar.