El caso

En España, en las próximas elecciones municipales podrán votar los ciudadanos naturales de cualquier estado de la UE o Noruega, además de los naturales de Colombia, Perú, Argentina, Islandia, Trinidad y Tobago, Ecuador, Burkina Faso, Cabo Verde, Chile, Paraguay, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Uruguay, Bolivia y Venezuela. La participación de ciudadanos extranjeros responde a la firma de acuerdos de reciprocidad entre los Estados (los ciudadanos de un Estado pueden votar en el otro y viceversa), y no a los porcentajes de población residente en el país.


Son frecuentes las campañas en favor del voto inmigrante en las elecciones municipales, por considerar que las políticas locales resultantes de estos comicios afectan más directamente a todos aquellos que viven en un territorio determinado que las estatales.  Sin embargo, ciertos sectores sociales se resisten, alegando que las decisiones que afectan a un terrirtorio tienen que emanar del poder de decisión de los naturales de ese territorio.

El fondo

La democracia es el “gobierno del pueblo”. El problema es definir qué o quién es “el pueblo”. A lo largo de la historia, algunos lo han identificado solo con los ciudadanos, excluyendo a extranjeros, mujeres y esclavos; o solo con el “pueblo llano”, eliminando a otros estamentos; otros piensan que solo los individuos con un mínimo de educación deberían elegir a los dirigentes. Por otro lado, en una asamblea donde “todos pueden hablar” puede llegar a imponerse el más fuerte (por coacción), el que sea capaz de conmover a la audiencia (mediante retórica) o el que domine los canales de comunicación (porque sea el único mensaje que se oye). Por último queda el problema de identificar la unanimidad con la verdad: ¿no puede toda una nación estar equivocada?

El debate

¿Qué o quién es el pueblo en una democracia? ¿El conjunto de las personas que viven en un territorio, los originarios del país, los ciudadanos “legales”? Por otro lado, ¿qué ocurre con las minorías en una democracia? ¿Y qué ocurre si democráticamente nos ponemos de acuerdo en abolir el sistema democrático? ¿Es necesario estar informado para elegir “libremente”?

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