Javier Bernabeu, editor del Equipo de Matemáticas de SM

Comenzaremos manipulando el ábaco, pasaremos a representarlo en las manos y acabaremos generando la imagen que nos permita realizar cálculos con la mente a gran velocidad. Todo ello en varios pasos, aunque lo primero es conocerlo. Te presento el ábaco Soroban.

Este ábaco está formado por una serie de varillas con piezas en ellas y una barra divisoria que delimita dos zonas. Una superior y una inferior. Para aprender a utilizarlo, sigue lo siguientes pasos, ilustrados por Macus Romero.

Paso 1. Juego libre

Al igual que con cualquier otro material, debemos dejar al niño manipular el ábaco y jugar libremente con él. Ten en cuenta que los primeros minutos en los que el alumno se encuentra con un material nuevo va a explorarlo. Queramos o no lo vn a hacer, así que es preferible que reservemos un tiempo para que deje volar su imaginación…¡Encontrará muchos usos para su ábaco! Estas son algunas de las cosas que he visto hacer a los niños de 5 o 6 años en su primer contacto con el ábaco:

  • Música, agitándolos como si fueran maracas.
  • Echar carreras con ellos como si fueran coches con cientos de ruedas.
  • Darse masajes unos a otros.
  • Subirse encima y utilizar dos como si fueran patines.

Paso 2. ¿Está encendido tu ábaco?

Un ábaco no deja de ser una calculadora, por lo que lo primero que tenemos que hacer es encenderla. Al encender una calculadora pone cero. ¿Cómo podemos poner cero en nuestro ábaco? Asegúrate de que todas las piezas están alejadas de la barra divisoria y tu ábaco estará a cero. En el mundillo del ábaco se dice que “el ábaco está limpio”. Puedes alejarlas una a una o seguir estos sencillos pasos para ir más rápido:

  • Pon de pie el ábaco de modo que todas las piezas inferiores caigan hacia abajo… ¡Las de abajo ya se han alejado!
  • Apoya suavemente el ábaco en la mesa.
  • Desliza el dedo índice por las piezas de arriba para alejarlas de la barra.

Si quieres que tus alumnos lo entiendan mejor, puedes consultar con ellos el siguiente vídeo:

Paso 3. Conocer el valor de cada pieza

De momento solo nos fijaremos en las piezas de la varilla situada más a la derecha. Cada pieza inferior tiene el valor uno y solo toma valor cuando las acercamos a la barra divisoria. Así representamos las cantidades del uno al cuatro.

  • Si acercas una pieza habrás representado el uno.
  • Si acercas otra habrás representado el uno y uno, que también se llama dos.
  • Si acercas otra habrás representado uno y uno y uno o lo que es lo mismo dos y uno o lo que es lo mismo uno y dos. A cualquiera de estas representaciones la podemos llamar tres.
  • Si acercas otra habrás representado cuatro unos o dos doses o un tres y un uno. A cualquiera de esas representaciones la podemos llamar cuatro.
  • ¿Y si alejas todo? Pues habrás representado nada y a nada lo podremos llamar cero.

Es interesante que los alumnos verbalicen las cantidades de distintos modos. ¿Cómo puedes llegar al cuatro? ¿Cómo dices tres sin decir tres? ¿De qué manera puedes representar cuatro en un solo movimiento? ¿Y en dos movimientos? ¿Y en tres?

Si a tus alumnos no han comprendido bien cómo representar cantidades del uno al cuatro, diles que consulten este vídeo:

Paso 4. Identificar las pieza de abajo y de arriba

A las piezas inferiores se les llama bajocuentas o piezas de tierra. A cada pieza superior se le llama altocuentas o piezas del cielo.

La pieza superior tiene el valor cinco y solo tiene valor cuando la acercamos a la barra divisoria.

  • Si acercamos únicamente la pieza superior habremos representado el cinco.
  • Si añadimos una de abajo, habremos representado el cinco y uno. A cinco y uno lo podemos llamar seis.
  • Si acercamos otra, tendremos cinco y uno y uno, que es lo mismo que cinco y dos o seis y uno, y lo podemos llamar siete.
  • Si acercamos otra, tenemos el ocho.
  • Y con otra más, tenemos el nueve.

Paso 5. Busca el ábaco en tus dedos

Mira la palma de tu mano derecha. ¿Eres capaz de encontrar las piezas de valor uno? ¿Eres capaz de encontrar la pieza de valor cinco?

¡Exacto! Tu mano derecha representa la varilla derecha del ábaco.

 

       

Uno                                       Dos                                  Tres

          

Cuatro                               Cinco                                  Seis

        

Siete                                   Ocho                                  Nueve                

       

¿Te apetece practicar un poco el cálculo mental con tus alumnos?

Una vez explicado el funcionamiento del ábaco, puedes proponer a tus alumnos darle al coco con ejercicios como estos:

  • Llega al siete de tres formas distintas:
    • Acercamos el cinco y el dos.
    • Acercamos el seis y el uno.
    • Acercamos el uno, el cinco y otro uno.
  • Si he llegado al nueve en tres movimientos, ¿qué he podido hacer?
    • Acercar cinco, acercar dos y acercar dos.
    • Acercar seis, acercar uno y acercar dos.
    • Acercar nueve, alejar tres y acercar tres.

Si no les ha quedado claro, comparte con ellos este vídeo:

 

 

 

 

 

 

 

 

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